// fundado en 1964

El histórico debut de Omega 3: la familia del touch arranca su camino con garra y sonrisas

El Valle de las Cañas, siempre vibrante con el murmullo del balón ovalado, vio nacer una nueva leyenda el pasado fin de semana. O, al menos, los cimientos de una que promete ser bien grande. No, no hablamos de una nueva melé imparable o de un placaje que retumbó en la grada. Hablamos de la primera jornada de liga de nuestro equipo de Touch, los Omega 3, que se estrenaron con una mezcla de nervios, emoción y, sobre todo, mucho rugby. Una jornada que, sin duda, ya forma parte de la historia de este nuestro Olímpico.

Un estreno para el recuerdo en Arbolitos

Fue el pasado 18 de octubre de 2026 cuando los nuestros pusieron pie en el césped del campo de rugby Arbolitos. Un día para enmarcar, no solo en el calendario, sino en la memoria de cada uno de los integrantes de este flamante equipo. La imagen que nos llega es un reflejo perfecto de lo que es Omega 3: una tropa variopinta, con veteranos y caras nuevas, todos luciendo orgullosos la equipación azul y blanca del Olímpico, con los patrocinadores Quirónsalud y Deporte Pozuelo bien visibles en el pecho.

Se les ve la ilusión en la cara, y hasta algún que otro peque se ha colado en la foto, señal inequívoca de que aquí el rugby se vive en familia, desde la cuna. Desde la sonrisa pícara de los que ya saben lo que es correr con el oval, hasta la seriedad concentrada de los que están a punto de descubrirlo. Un equipazo en toda regla, que se ha propuesto llevar el nombre del Olímpico por lo más alto en esta modalidad tan dinámica y divertida. ¡Menuda banda de valientes!

Mucho más que resultados: la construcción de un sueño

Los resultados, como bien reza el dicho, fueron lo de menos… aunque alguno que otro puntito ya se vino para casa, ¡que para eso se juega! Las Omegas, con esa denominación que ya suena a algo grande, obtuvieron un poco de todo en su debut liguero. Hubo varios ensayos a favor, fruto de carreras de vértigo y pases medidos que pusieron en pie a la poca pero ruidosa afición. Celebraron una victoria matemática que supo a gloria, encajaron una derrota de la que aprenderán, como solo el rugby enseña, y consiguieron un empate que dejó un sabor agridulce, pero con el convencimiento de que el camino es el correcto.

Pero, como ellos mismos nos han recordado, lo verdaderamente importante no fue el marcador final. Este debut ha servido para construir los cimientos de un nuevo proyecto, para afianzar un grupo y para demostrar que el Touch Rugby ha llegado al Olímpico para quedarse y crecer. La sensación de equipo, la conexión en el campo y la camaradería que se respiraba fueron la verdadera victoria de la jornada. Un comienzo ilusionante para una temporada que promete emociones fuertes.

El espíritu Omega: rugby para todos y todas

Y es que el Touch Rugby es la disciplina perfecta para aquellos que quieren disfrutar del balón ovalado sin el contacto más duro, pero con toda la estrategia, la velocidad y, por supuesto, la camaradería del rugby. Mirando la foto de equipo, uno no puede evitar sonreír. Ahí están las jugadoras con esa chispa en la mirada, los jugadores con la concentración del que sabe que tiene un largo camino por delante, y hasta los ‘mini-hinchas’ posando con la seriedad de los grandes, como si ya estuvieran planeando su debut.

Es el espíritu del Olímpico, el espíritu de la familia Omega: un grupo de personas que, sin importar la edad o la experiencia previa, se calzan las botas, se enfundan la camiseta y salen al campo a disfrutar, a reír y a sudar por los colores. Es el ejemplo perfecto de que el rugby es de todos, y que en el Olímpico, siempre hay un sitio para quien quiera formar parte de este lío tan bonito. La pasión por el oval no entiende de barreras, y eso, amigos, es algo que nos llena de orgullo en el Valle de las Cañas.

Este estreno de Omega 3 no es solo el inicio de una temporada para un equipo, es una declaración de intenciones de nuestro club. Es la prueba de que el Olímpico de Pozuelo sigue expandiendo sus ramas, ofreciendo rugby en todas sus variantes y acogiendo a nuevas generaciones y modalidades. Cada ensayo, cada pase, cada carrera de los Omega 3 es un reflejo de los valores que defendemos en el Valle de las Cañas: esfuerzo, compañerismo, respeto y, sobre todo, la inmensa alegría de compartir este deporte. Ver cómo nacen y crecen proyectos como este nos llena de orgullo y nos anima a seguir adelante, a seguir construyendo la gran familia ovalada que somos.

No podemos cerrar esta crónica sin recordar el apoyo incondicional de nuestros patrocinadores y colaboradores, como Quirónsalud y Deporte Pozuelo. Su confianza hace posible que proyectos como Omega 3 puedan echar a andar y que el rugby siga siendo una realidad vibrante en el Valle de las Cañas. ¡Gracias por estar siempre ahí!

Así que, si te pica la curiosidad o simplemente quieres empaparte de buen ambiente y rugby del de verdad, no dudes en acercarte al Valle. Ya sea para animar a los Omega 3 en sus próximas jornadas o a cualquier otro de nuestros equipos. Y, por supuesto, ¡siempre hay hueco para una caña en el tercer tiempo! Te esperamos con los brazos abiertos.

🤝
Agradecimiento a nuestros patrocinadores

Un agradecimiento muy especial a las empresas e instituciones que apoyan e impulsan al Club Olímpico de Pozuelo de Rugby. Su compromiso y cercanía hacen posible que la Escuela, la Familia Omega y cada uno de nuestros equipos sigan disfrutando y compitiendo en el Valle de las Cañas. ¡Gracias por empujar en la melé con nosotros!


Conoce a todos los patrocinadores del Club →

Avísame cuando se abra el plazo de inscripción