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Fin de Semana de Infarto: Una de Cal, Tres de ‘Casi Casi’ y Mucho Corazón

¡Arranca la temporada, familia! El aire del Valle de las Cañas ya huele a césped recién pisado, a linimento y a esa gloriosa mezcla de sudor y sueños que tanto nos gusta. Este fin de semana ha sido la primera toma de contacto con la realidad de la competición, un carrusel de emociones que nos ha dejado con la adrenalina por las nubes y la certeza de que esta temporada va a ser de las que hacen afición. Y entre tanto fragor de la batalla, una luz brilló con especial intensidad, la de nuestro Senior Masculino A, que nos puso los nervios a flor de piel.

El domingo, el campo principal era un hervidero. Enfrente, un rival de los que imponen, el Complutense Cisneros Theta. Un derbi en toda regla. El partido fue un toma y daca constante, un baile de placajes y carreras endiabladas que mantuvo a la grada al borde del asiento. Cada melé era una conquista, cada touche un poema estratégico. Los minutos pasaban y el marcador se movía con la parsimonia de un perezoso con resaca, siempre apretado, siempre agónico. Parecía que el destino se estaba divirtiendo a nuestra costa, jugando con nuestros corazones. Llegamos al tramo final con el resultado en un puño, con esa tensión que te impide hasta pestañear. Y entonces, en ese momento en el que los héroes se forjan y las leyendas nacen, nuestro equipo sacó la garra, el espíritu Omega, esa pizca de locura bendita que nos caracteriza. Un ajustadísimo 27 a 29 final que supo a gloria bendita. Una victoria forjada con el sudor de cada jugador, con la estrategia de los entrenadores y con el aliento de cada uno de vosotros desde la grada. Fue más que un partido; fue una declaración de intenciones. ¡El Olímpico está aquí y ha venido a pelear!

Pero como en las mejores historias, no todo fue un camino de rosas. El fin de semana nos dejó también el sabor agridulce de la derrota, aunque de esas que te enseñan y te hacen más fuerte. El sábado, nuestros chicos del Senior Masculino C se batieron el cobre contra un rocoso San Isidro Fuencarral. Fue una lucha sin cuartel, de poder a poder, pero la balanza se decantó finalmente del lado local por un ajustado 28 – 21. Se nos escapó por muy poco, por ese detalle, por esa decisión en el último momento. Pero que nadie dude de que se dejaron la piel en cada ruck. Es la primera jornada y las sensaciones son de un equipo que va a dar muchas alegrías. Esto no es cómo empieza, sino cómo acaba, y estos jabatos tienen cuerda para rato.

Nuestras guerreras también tuvieron un fin de semana exigente, de los que curten el carácter. El equipo de Nacional se enfrentó a un Simón Verde Sport Cocos que vino con la lección bien aprendida y nos endosó un 17-0. El marcador, a veces, es un tirano que no refleja la batalla que se libra en el campo. Y la hubo. Hubo placajes y una defensa numantina que vendió carísima cada pulgada de terreno. Por su parte, el equipo Regional se topó con otro hueso duro de roer, el C.R. Majadahonda, que se llevó el gato al agua con un 0-19. Dos rivales de entidad que nos pusieron las cosas muy difíciles, pero si algo define a nuestras chicas es que no saben lo que significa la palabra ‘rendición’. Estos partidos son el combustible perfecto para volver al entrenamiento con más ganas, para pulir detalles y para preparar el próximo asalto con el cuchillo entre los dientes. La temporada es una maratón, no un sprint, y aquí hay piernas y corazón para llegar hasta el final.

En resumen, un fin de semana de rugby en estado puro. Una victoria para celebrar por todo lo alto y tres batallas que, aunque no cayeron de nuestro lado en el marcador, nos refuerzan como club y como familia. Esto no ha hecho más que empezar. Ahora toca levantarse, sacudirse el polvo, analizar, corregir y volver a la carga con más fuerza si cabe. Porque este es el espíritu del Olímpico, el de la Familia Omega: caer y levantarse, siempre juntos, siempre empujando en la misma dirección.

Y por supuesto, nada de esto sería posible sin el apoyo incondicional de nuestra increíble legión de patrocinadores. Son el pilar sobre el que construimos este sueño. Así que un GRACIAS en mayúsculas a Quirónsalud, por estar ahí para remendarnos cuando nos pasamos de frenada; a Escrapalia Subastas, maestros en el arte de pujar fuerte, como nosotros en cada melé; a la Gestoría Administrativa Lorenzo, que se encarga de que nuestros únicos papeles sean los de las jugadas; a Viveros Los Olivos, que nos recuerdan que con paciencia y trabajo se crece fuerte; a Más de Diagram, por ponerle diseño a nuestra pasión; y a los magos de AZ Recovery y AZ Training Sport Clinic, que nos dejan como nuevos para la siguiente batalla. Sois parte fundamental de esta familia. ¡A por el próximo asalto, Oli!

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