// fundado en 1964

Primer amistoso de la temporada: ¡Que tiemblen los pintxos y las líneas de ensayo!

Photo shared by Olímpico de Pozuelo Rugby on September 11, 2025 tagging @unibilbaorugby. May be an image of 2 people, sports equipment and text that says 'ola AMISTOSO SSC UNI BILBAO VS OLÍMPICO 13/09 I ERREKALDE-LARRASKITU I 19:00 VS CA UNIVERSITARIO UNIVERSITARIOBILBADRUGBY BILBAORUGBY BILBAO VIVEROS +D HATd 0S0LT000 c quironsalud OAEZO Gestaria Adminktrutira LORENZA escrapala lud= pinsana CA SERCANTA'.

Se acabó lo que se daba. Se acabaron las tardes de piscina, los helados a media tarde y las excusas baratas para no salir a correr. El verano, queridos amigos y amigas del oval, ha echado el cierre y con él llega ese olor inconfundible a césped recién cortado y a linimento Sloan que tanto nos gusta. El Valle de las Cañas vuelve a despertar de su letargo estival, pero la primera batalla de la temporada no se librará en casa. No, señor. Para empezar con buen pie, nuestras guerreras del equipo senior femenino han decidido que no hay nada como una pequeña excursión al norte, un viaje de hermandad y rugby que las llevará hasta la mismísima capital del mundo: Bilbao.

Este fin de semana, el equipo se desplaza para enfrentarse a las valientes jugadoras del Uni Bilbao Rugby en lo que será la primera prueba de fuego de la pretemporada. Un amistoso que de amistoso, como bien sabemos en este deporte, solo tiene el nombre. En el campo, la amistad se aparca durante ochenta minutos y solo existen el placaje, el ruck y la búsqueda incesante de la línea de ensayo rival. Es la primera oportunidad para desempolvar las botas, para que los nuevos fichajes demuestren por qué han venido y para que las veteranas recuerden a todo el mundo quién manda aquí. El autobús ya está calentando motores, la playlist del viaje está en plena disputa (apostamos por una mezcla extraña entre reguetón y Nino Bravo) y las ganas de volver a sentir el contacto son más grandes que el Guggenheim. Bilbao nos espera, y no vamos solo de turismo.

Pero no os confundáis, este viaje no es una simple escapada de fin de semana para ponerse hasta las cejas de pintxos (aunque algo de eso habrá, no nos vamos a engañar, que el tercer tiempo es sagrado). Esta primera toma de contacto con el verde es crucial. Es el resultado de semanas y semanas de sudor, de sesiones de gimnasio que harían llorar al mismísimo Hércules, de carreras agónicas bajo el sol de justicia de Pozuelo y de pizarras tácticas que echan humo. Ahora toca plasmar todo ese trabajo en el campo. Es el momento en que el cuerpo técnico, con la libreta en mano, empezará a tomar notas, a probar combinaciones, a ajustar la melé y a ver si esa jugada ensayada hasta la saciedad sale tan bonita como en los entrenamientos.

Para las jugadoras, es la hora de la verdad. Es el momento de volver a sentir la adrenalina de un partido, de comunicarse en el fragor de la batalla, de apoyarse la una a la otra tras un placaje contundente y de celebrar juntas cada metro ganado. Un partido como este, contra un rival de la talla de Uni Bilbao, sirve para medir el aceite, para ver dónde estamos y, sobre todo, para identificar qué hay que pulir antes de que empiece el baile de verdad: la liga. La cohesión de un equipo no se forja solo en los entrenamientos; se construye en estos viajes, en las horas de autobús, en las cenas de equipo y, por supuesto, en el campo de batalla. Es la primera piedra de un proyecto que, como cada año, apunta a lo más alto. Porque en el Olímpico no entendemos el deporte de otra manera. Se lucha, se sufre, se sangra si hace falta, pero siempre con la cabeza alta y el escudo en el pecho. Así que sí, que tiemblen las líneas de ensayo de Bilbao, porque las nuestras llegan con hambre. Hambre de rugby, de victoria… y de bacalao al pil-pil, para qué negarlo.

Este pistoletazo de salida, este primer rugido de la temporada, no sería más que un sueño de pretemporada sin el apoyo incondicional de los que siempre están ahí, empujando con nosotros en la melé de la vida. Nuestros patrocinadores son parte fundamental de esta familia y sin ellos, el autobús a Bilbao probablemente se quedaría sin gasolina a la altura de la A-6. Así que desde aquí, un gracias más grande que un maul avanzando. A Quirónsalud, por tener listos los botiquines y las manos santas que nos arreglan los achaques (que seguro que alguna volverá con un ‘recuerdo’ de Bilbao). A Escrapalia Subastas, por enseñarnos el arte de la puja y la estrategia para ‘subastar’ las defensas rivales. A la Gestoría Administrativa Lorenzo, por asegurarse de que todas las fichas están en regla y no acabamos jugando por error en la liga de petanca. A Viveros Los Olivos, por recordarnos el bonito color del césped que vamos a pisar. A Más de Diagram, por hacer que nuestros carteles luzcan más chulos que un ocho con dos dieces. Y por supuesto, a AZ Recovery & Training Sport Clinic, los magos que nos recuperan en tiempo récord y nos ponen a punto para la siguiente batalla. Gracias a todos ellos, el Olímpico puede seguir creciendo y llevando el nombre de Pozuelo por toda España. La temporada no ha hecho más que empezar.

Este amistoso es solo el calentamiento. La liga espera a la vuelta de la esquina y este equipo está más que preparado para dar guerra. Así que, afición, id preparando las bufandas y afinando las gargantas, porque el Valle volverá a rugir muy pronto. ¡Vamos Oli!

Avísame cuando se abra el plazo de inscripción